El 6 de agosto de 1896 Gabriel Veyre y Ferdinand Bon Bernard, emisario de los hermanos Lumière, mostraron el cinematógrafo al general Porfirio Días, presidente de la República, iniciándose así la presencia del cine en México. Historia compleja porque el cine, como espectáculo masivo, se entretejió con el entramado político, económico, artístico y social de México. A cien años de esa fecha, este libro presenta el inicio de esa laberíntica historia.